¡La Era Digital llega a Ecuador!

Era Digital

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La Era Digital llega a Machala y a Guayaquil

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=”2946″ img_size=”large” alignment=”center”][vc_empty_space][vc_column_text]¡La Era Digital llegó a Machala y a Guayaquil! 40 horas de capacitaciones en 5 días, dos en la capital de la provincia de El Oro y tres en la capital de la provincia de Guayas. Los micro, pequeños y medianos empresarios (¡emprendedores!) y los artesanos de estas provincias vieron más que satisfecho su deseo de entrar con buen pie en la Era Digital… ¡y lo hicieron por la puerta grande![/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text]

Ciudades: Machala (20 y 21 de agosto de 2018) y Guayaquil (22 a 24 de agosto de 2018).

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¡La Ruta de la Digitalización 2018 da comienzo!

La asistencia a las capacitaciones de bienvenida a la Era Digital impartidas en Machala y Guayaquil por parte de NIC.ec a emprendedores y artesanos convocados por el MIPro tuvo un promedio de 30 asistentes por día con un total de 136 asistentes a lo largo de la semana. Todo un éxito si se compara con la expectativa suscrita por ambas mencionadas instituciones — que era de 250 asistentes.

Estos grupos de asistentes estuvieron compuestos en su totalidad por micro, pequeños y medianos empresarios así como por artesanos, todos ellos ecuatorianos, afiliados de algún modo al Ministerio de Industrias y Productividad de la República del Ecuador, que conocieron de primera mano todos los beneficios que la entrada de sus emprendimientos a la Era Digital puede ofrecerles.

En Machala se presentaron un total de 60 asistentes provenientes de Machala, Piñas, El Guabo, Santa Rosa, Arenillas, Pasaje y Las Lajas. En Guayaquil se personaron un total de 76 asistentes provenientes de Guayaquil, Quevedo, Babahoyo, Salinas, Samborondón, Durán y Daule.[/vc_column_text][vc_column_text]

Capacitaciones de bienvenida a la Era Digital

Tal y como fue acordado por las instituciones, las capacitaciones versaron acerca de la nueva Era Digital en la que ahora vivimos, la importancia de la digitalización en nuestras vidas y en nuestros negocios, el cambio cultural que ésta supone — por supuesto en tanto que este cambio también se impone en lo que a las tendencias en los usos y las costumbres del mercado se refiere —, modelos de negocio en Internet, la importancia de llevar nuestros negocios a la gran Red de Redes, la importancia de la comunicación y la creatividad dentro del marco de Internet, sobre todo en lo que a monetización y a comercio electrónico respecta, los beneficios de este tipo de comercio, los modos en los que aprovechar las ventajas que trae consigo, nociones básicas de marketing digital (como embudos de inducción, social media marketing, experiencia de usuario), etc.

Finalmente, por supuesto, se capacitó a los asistentes en la cumplimentación del formulario de requerimiento de páginas web de la factoría de páginas web de NIC.ec que, no obstante, en lugar de rellenar y entregar sobre la marcha, la absoluta totalidad de asistentes decidió llevar a casa para desarrollar con tranquilidad en función de todas y cada una de las novedades sobre las que habían aprendido ese mismo día — lo que, además, como el capacitador que fui, fue, junto a muchas otras reacciones positivas de la audiencia, un absoluto lujo.

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Era Digital: la recepción del público

La recepción por parte del público, lejos de ser buena, fue conmovedora. Sólo hacía falta escuchar a los educandos que, como fue reflejado a través de la propia prensa, hablaban de «una oportunidad única» y de «lo mejor que les podía pasar y les había pasado». Sírvanse algunos recortes digitales de prensa para ilustrar lo anterior:[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/3″][vc_btn title=”Diario Correo (El Oro)” color=”mulled-wine” size=”sm” align=”center” link=”url:https%3A%2F%2Fwww.diariocorreo.com.ec%2F20397%2Fciudad%2Fpequenos-productores-orenses-conocieron-sobre-ventas-online|title:Diario%20Correo%3A%20Peque%C3%B1os%20productores%20orenses%20conocieron%20sobre%20ventas%20online||”][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_btn title=”MIPro” color=”mulled-wine” size=”sm” align=”center” link=”url:https%3A%2F%2Fwww.industrias.gob.ec%2Fmipro-impulsa-comercializacion-via-digital-tu-negocio-en-internet%2F|title:MIPro%3A%20Mipro%20impulsa%20comercializaci%C3%B3n%20v%C3%ADa%20digital%2C%20Tu%20negocio%20en%20internet||”][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_btn title=”Volver al blog” color=”mulled-wine” size=”sm” align=”center” link=”url:https%3A%2F%2Fwww.ibaifernandez.com%2Fblog|title:Diario%20Correo%3A%20Peque%C3%B1os%20productores%20orenses%20conocieron%20sobre%20ventas%20online||”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row]

Las seis claves de la estrategia eCommerce

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En este artículo te presentamos seis claves para iniciar la estrategia de eCommerce de tu negocio. Más probablemente no sean las únicas a tener en cuenta, pero sí que son seis claves que bien comparten la casi totalidad de negocios que a día de hoy tienen éxito en Internet.

Los números hablan por sí solos: por ejemplo, en países desarrollados como los Estados Unidos de América se vaticina un crecimiento del comercio electrónico de entre 8 y 12 puntos — cifra tres veces mayor a la del total del comercio minorista —, lo que implicaría la transacción — sólo en dicho país — de entre 427.000 y 443.000 millones de dólares en 2018. A nivel regional latinoamericano, las estimaciones — no teniendo en cuenta el sector de  viajes y turismo — hablan de que el 50% de los usuarios latinoamericanos de Internet harán una transacción por comercio electrónico en el año presente. ¿Cómo afecta esto a Ecuador? De entrada significa que la mitad de la población ecuatoriana hará uso del eCommerce al menos una vez este año; es decir, que en Ecuador se producirán, en 2018, 6,5 millones de transacciones. Otro pronóstico, además, el 50% de las operaciones de comercio electrónico de 2018 ser harán a través de dispositivos móviles — lo que en Ecuador equivaldría a, aproximadamente, 3,25 millones de transacciones ejecutadas a través de celulares.

Las seis claves de la estrategia eCommerce de su negocio

1. Los cimientos del eCommerce

Así como una casa no puede ser construida desde el tejado, un eCommerce tampoco puede serlo. Los cimientos fundacionales sobre los que se asiente cualquier plataforma de comercio electrónico deben ser extraordinariamente sólidos. Estos cimientos pasan por la oferta de valor, la arquitectura de los precios, el proceso logístico detrás del diseño, el desarrollo, la cadena de abastecimiento, la comunicación, la venta, el servicio de atención al usuario, el transporte del producto (en caso de necesitarlo). Cualquier plataforma de eCommerce que quiera probar su éxito a largo plazo ha de ser desarrollada a partir de una definición cristalina al respecto de su operación, sus procesos y de los segmentos de mercado objetivo a los que va a afectar la provisión de nuestro producto o servicio.

2. Diseño de la experiencia de usuario

Genial. Imaginemos que la provisión de tu producto o la prestación de tu servicio es absolutamente genial. Que su diseño ha sido, básicamente, una verdadera pieza maestra de ingeniería mercadológica; una verdadera obra de arte. Que todo está absolutamente controlado en lo que a su cadena de desarrollo se refiere. La arquitectura de precios es tan bella como la del Partenón ateniense y los procesos generados en torno a la comunicación de su existencia son simplemente brillantes. Todo va viento en popa y a toda vela; como la seda, que suele decirse… Sólo has descuidado un aspecto: el diseño de la experiencia de usuario de tu plataforma de eCommerce. Y aquí vamos a hacer un alto en el camino para explicar algunas cosas:

2.1. Diseño no significa sólo estética

Quizás en algún momento podáis leer por ahí en la Red aquello de «da prioridad a un diseño funcional». Consejo: no sigas leyendo un artículo que se atreve a decir tal cosa. Es una ridiculez magna. Del tamaño del Taj Mahal por lo menos. O incluso del tamaño de Jupíter — el planeta, claro. Y es que el diseño siempre es funcional. Igual que cuando hablamos del diseño del producto éste no se trataba sólo de «hacerlo bonito» sino de que apelara — funcionalmente — a las necesidades o a los deseos de un segmento de mercado concreto convirtiéndose en una solución tangible a las unas o a los otros, cuando de la experiencia de usuario de una plataforma online se trata — incluida, por supuesto, las plataformas de comercio electrónico —, su diseño principalmente se ocupa de la funcionalidad de ésta. Es más, podríamos establecer la siguiente ecuación:

DISEÑO = ESTUDIO Y DESARROLLO DE LA FUNCIONALIDAD DE UN ELEMENTO

Así pues, cuando te encuentres diseñando la experiencia que el usuario tendrá dentro de tu plataforma de comercio electrónico (que no es sino la experiencia de usuario propia de un sitio web) no estarás sólo analizando y planteando la cuestión estética. Estarás considerando, primero, la funcionalidad de tu plataforma; y, en segundo lugar, estarás contemplando su usabilidad.

2.2. Funcionalidad vs Usabilidad

¿Conceptos diferentes? Sin duda. La función de un objeto no tiene por qué tener nada que ver con el uso que se le da. Una taza generalmente estará diseñada para beber en ella — su función — pero tú puedes decidir si beber de ella — su uso esperado — o darle un uso como lapicero — un uso que, por obvio, no está directamente relacionado con su funcionalidad. Veamos las definiciones acorde al diccionario:

Funcionalidad

Propiedad de lo que es funcional: bajo el reinado de Enrique IV, la arquitectura francesa se preocupó sobre todo por la utilidad y la funcionalidad; las técnicas de encuadernación combinan la estética y la funcionalidad.

Usabilidad

Cualidad de la página web o del programa informático que son sencillos de usar porque facilitan la lectura de los textos, descargan rápidamente la información y presentan funciones y menús sencillos, por lo que el usuario encuentra satisfechas sus consultas y cómodo su uso: test de usabilidad; pruebas de usabilidad.

En definitiva, tu plataforma de comercio electrónico tiene que tener una funcionalidad determinada. Ésta estará más probablemente enfocada a la venta de tu servicio o producto si bien, además, lo más lógico es que quieras que tenga otras funciones como, por ejemplo, comunicar las características de tu producto o servicio, las promociones que le afectan, disponer de acceso al servicio de posventa, etc.). Por otro lado, la usabilidad será la sencillez de uso de tu plataforma por parte del usuario. ¿Qué usuario? Idealmente, el que tú hayas segmentado para disponer, a la hora del diseño, un producto o servicio que satisfaga las necesidades o los deseos de dicho segmento. No tan idealmente, cualquier internauta que, por cualquier razón, aterrice en tu sitio web/plataforma de comercio electrónico. Es por ello que deberías contemplar, para tu plataforma de eCommerce, un diseño que tenga:

Una clara funcionalidad (o claras funcionalidades):

    • Vender tu producto.
    • Comunicar su existencia, sus características, sus ventajas competitivas…
    • Informar al respecto de las promociones.
    • Generar conciencia al respecto de su uso…
    • Etc.

Buena usabilidad

    • Sencillez a la hora de la navegación (menús y enlaces).
    • Sencillez  a la hora de facilitar la lectura (textos, imágenes y vídeos dispuestos con alta legibilidad).
    • Rapidez en la carga y descarga (de archivos, scripts, etc.)…
    • Etc.

2.2.1. Usabilidad vs Navegabilidad

En ese sentido, como quizás el lector haya podido deducir por sí mismo, la navegabilidad forma parte de la usabilidad, pues esta última se ocupa, como hemos visto y entre otras cosas, de la «sencillez a la hora de la navegación». Por tanto, la navegabilidad puede ser descrita como «la capacidad de una página para ser navegable» y, por tanto, nuevamente, ésta formará parte de la usabilidad.

2.3 Diseño de la experiencia de usuario: enfoque mobile first 

Dicho diseño ha de ser construido teniendo en cuenta el enfoque mobile first, es decir, tener un diseño responsive que sea tan funcional, accesible y usable desde un ordenador — ya sea portátil o de sobremesa — como de un dispositivo móvil — celulares y tablets. En ese sentido, si tienes presupuesto para desarrollar tu propia app móvil, quizás te convenga hacerlo. El tráfico en Internet, a día de hoy, se produce más desde dispositivos móviles que desde computadoras; y dentro de los dispositivos móviles, se produce más a través de apps que a través del navegador de Internet de cada teléfono móvil y de cada tablet. Ahora bien, generar un app de tu plataforma de comercio electrónico no es completamente necesario. Simplemente ten en cuenta que tu plataforma de comercio electrónico ha de tener la misma calidad en lo que a experiencia de usuario (UX) se refiere en ordenadores y en dispositivos móviles. De hecho, en ese sentido, no todos los usuarios de tus segmentos de mercado elegidos querrán descargar otra app más en su teléfono celular — las razones para esto pueden ser muchas y muy diversas.

UX

UX significa User Experience, el término en inglés que se refiere, precisamente, a la experiencia de usuario.

3. Desarrolle contenidos efectivos

¿Has escuchado hablar alguna vez del inbound marketing? Se va a convertir en tu mejor aliado — y puede que incluso en tu mejor amigo (a nivel comercial, cuanto menos). El inbound marketing, a pesar de cuánta sea la ciencia que lo apoye, se resume en una sola palabra: contenidos. ¿Qué son los contenidos? Desde el punto de vista teórico, el recurso esencial para crear y fortalecer la relación con los usuarios de tu plataforma de comercio electrónico. A nivel más práctico, contenidos es todo aquel material audiovisual que vas a servir a tus usuarios (tanto a los potenciales como a los que ya has convertido en clientes) para apelar a su atención y atraerles hacia tu sitio web/plataforma de eCommerce. Ahora bien, cuando se habla de contenidos no se está hablando de publicidad pura, ni de comunicación comercial pura. Los contenidos propios del inbound marketing tienen que apoyar el proceso de compra en todas y cada una de sus etapas. Pronto estaremos compartiendo mucha más información al respecto de este tipo de marketing, herramienta clave en la actualidad para el éxito de cualquier tipo de negocio: ¡estaos atentos!

4. ¡¡¡Información!!! — Exhiba ampliamente sus productos

¿Desarrollaste un producto (o servicio) perfecto lleno de características asombrosas que satisface los deseos y/o las necesidades de segmentos concretos de mercado? ¿Sí? Entonces, ¿qué estás esperando para exhibirlos cómo se merecen? ¿La clave? ¡Información, información, información! La mayor cantidad de información que proveas al respecto de tu producto — incluso en comparación con los de la competencia —, lo más sencillo que lo tendrán tus clientes a la hora de decantarse por él antes que por los de la competencia. El posible usuario (y, por tanto, posible cliente potencial) de tu sitio web/plataforma de comercio electrónico quiere información. Las corrientes de pensamiento mercadológico han cambiado a medida que cambiaban las formas de llegar a dichos usuarios así como los patrones de comportamiento y consumo de estos. Ya nadie quiere que le encajen una decisión que no ha sido tomada por uno mismo. Y para tomar una decisión por uno mismo sólo hay una cosa en la que podemos ampararnos: información. Cuanta más y mejor información poseemos al respecto de cualquier particular de la vida, mejor podemos obrar a su respecto. Cuando se trata de gastar recursos finitos — como en principio lo podría ser, para cualquier usuario, el dinero —, aun con más criterio se trata de acceder a tanta información como es posible.

Esta información no se trata sólo de interminables textos — ¡como el de este artículo! — que traten de ensalzar desmedidamente las ventajas de un producto o servicio. También se trata de fotos y de vídeos, de infografías y de podcasts… de ofrecer absolutamente todos los detalles que pueden ser de interés para el usuario (y posible consumidor final): tallas, tamaños, precios, colores, sabores, olores. A través de Internet, el usuario no podrá salvo ver el producto y escuchar a su respecto. De ti depende que tengan claro en todo momento cuáles son (todas) las especificaciones que tu producto acarrea para que, finalmente, se decidan — o no — por convertirse en tus clientes-consumidores, además de en tus usuarios fieles.

5. Invierta en medios de pago seguros para sus clientes

Sinceramente, todo se puede ir al garete en el momento en el que, habiendo tomado la decisión de comprar o contratar tu producto o servicio, el usuario, a punto de convertirse en cliente-consumidor, se encuentra con problemas a la hora de efectuar el (proceso de) pago. Si la arquitectura informática de tu sitio web — y de cuales sean los métodos de pago que éste contiene — no es amigable, usable, funcional… o simplemente tiene el más mínimo tipo de fallo, ese usuario a punto de convertirse en cliente-consumidor cerrará con máxima probabilidad la pestaña en la que estaba navegando tu sitio web/plataforma de comercio electrónico y no sólo no te recomendará, no sólo no te comprará o contratará… sino que lo más probable, es que acabe encontrando en tu competencia la confianza que necesita para acabar comprándole a ella el servicio o producto que en un principio te iba a comprar o a contratar a ti — además de que probablemente (si todo le ha ido bien) recomiende a tu competencia en lugar de a ti. Esto es: lo que en principio podría haber sido tu mayor éxito se va a convertir en tu peor experiencia. Aprende de ella incluso antes de que te ocurra, ofreciendo pasarelas de pago fiables, seguras, comprensibles, sencillas, usables… En una palabra: FUNCIONALES. Nada de escatimar recursos, pues, para esta clave de tu estrategia de eCommerce.

6. Construya un excelente servicio al cliente

Hasta aquí todo ha ido bien con nuestra estrategia de eCommerce, ¿no? Diseñamos un gran producto o servicio — sin fallos ni máculas; nada salvo perfecto —, desarrollamos una experiencia de usuario (UX) perfecta en nuestro sitio web/plataforma de comercio electrónico, no sólo preocupados por su calidad estética sino también por su funcionalidad y usabilidad. Una plataforma que, por supuesto, no sólo está enfocada a su uso en computadoras — laptops o sobremesas — sino también en dispositivos móviles — tablets y celulares —; y una plataforma cuya pasarela de pago ha sido construida a prueba de errores (¡de todos los errores!); hemos dispuesto absolutamente toda la información posible al respecto de nuestro producto o servicio y hemos sabido compartir esta en forma de amenos contenidos a través de tantos canales como hemos podido disponer… ¿No hemos acabado todavía? ¡Por supuesto que no! Ahora nos queda una parte que es tan importante como cualesquiera de las anteriores. ¿Cuál? La del servicio al cliente, servicio de atención al cliente o servicio posventa; esto es, cómo vas a tratar al usuario que, además de usuario, ya se ha convertido en cliente-consumidor dado que ha hecho una compra o contratación de tu producto o servicio. 

Y es que no se trata sólo de estar pendiente del correo electrónico, ni del teléfono, ni de los posibles mensajes o comentarios en las redes sociales de tu negocio… ¡NO! Se trata de mucho más: cómo vas a alimentarle; cómo vas a alimentar, a reforzar la sensación de que ha hecho la mejor elección que podía hacer. Con tantos productos y servicios similares a día de hoy en el mercado… el usuario-cliente-consumidor quiere seguir sintiendo — mucho tiempo tras haberte escogido a ti — que verdaderamente tomó la mejor decisión, la más oportuna, la que mejor solventaba su necesidad o cumplía su deseo.

Por ello, no prestes un servicio de atención al cliente (o servicio de postventa) que únicamente sea pasivo. Si te limitas a esperar a que tus usuarios-cliente-consumidores tengan que llegar a ti, probablemente lo hagan con alguna queja; es decir, si todo está bien, para qué te van a alcanzar, ¿verdad? Se suele decir que no hay mejor noticia que la ausencia de noticias. Pero esto significa que si las hay (por parte de tus usuarios-clientes-consumidores), serán malas. Probablemente quejas al respecto del producto que estás vendiendo o del servicio que estás brindando. Es más, ¿nunca te has planteado que, precisamente, el usuario que finalmente se convierte en cliente-consumidor a través de una transacción económica espera que en esa transacción económica vaya reflejado el valor de un buen servicio de atención al cliente? Piensa en ti mismo cuando compras algo… ¿te gustaría que el negocio del que has comprado ese algo te diera la espalda una vez la transacción de compra-venta ha concluido? Más probablemente no; más probablemente quieras que ese negocio siga ahí perennemente para poder solucionar todas las inquietudes que el disfrute de su producto o servicio te pudieren generar. ¿Qué tal, entonces, si tú ofreces un servicio como el que te gustaría recibir a ti mismo? Generalmente, la mejor opción siempre es: «trata al prójimo como te gustaría que te trataran a ti».

Así, quizás a ti te gustaría poder acceder a dicho servicio de atención al cliente por varios canales: teléfono, correo electrónico, redes sociales… ¿Qué tal si añades tu usuario de Skype? ¿Qué tal si incluyes un icono de WhatsApp al lado de tu número de celular — para hacer saber a tus usuarios-clientes-consumidores que te pueden contactar por ese medio? ¿Qué tal incluir en tu sitio web/plataforma de comercio electrónico un formulario de contacto directo? ¿Qué tal incluir un chat en vivo? ¿Qué tal, incluso, incluir una dirección postal para que tus usuarios sepan que, muy a las malas, siempre se podrán plantar en la puerta de «tu oficina» — sea cual sea el recinto físico desde el que estés lanzando tu emprendimiento digital — para plantearte sus quejas, sugerencias, inquietudes, recomendaciones, lamentos…? Y respeta los horarios. De nada sirve tener 1.000 canales de comunicación abiertos a la disponibilidad de tu mercado si nunca respondes o lo haces demasiado tarde, por ejemplo.

Consejo final

Aprende a escuchar a tu usuario y tendrás recorrido mucho del camino que necesitas recorrer para convertir tu plataforma de comercio electrónico en un absoluto y radical éxito.

Y ahí nos cuentas cómo te está yendo…[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Esquema de Marketing Digital

Esquema Marketing Digital

[vc_row][vc_column][trx_title type=”2″ align=”center”]Marketing digital esquematizado[/trx_title][vc_single_image image=”2716″ img_size=”large” alignment=”center” onclick=”img_link_large”][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row]

5 consejos para crear un website de alta conversión

website

[vc_row css=”.vc_custom_1519064134492{margin-top: -100px !important;}”][vc_column][trx_title type=”2″ align=”center”]5 consejos para crear un website de alta conversión[/trx_title][vc_single_image image=”2600″ img_size=”full” alignment=”center”][vc_empty_space][vc_column_text]

Tienes una idea. No sólo eso: te gusta tu idea lo suficiente como para comprar un dominio y comenzar a construir tu website. Pues bien, relax, el proceso es mucho más fácil de lo que piensas. Sólo has de seguir estos cinco pasos.

[/vc_column_text][trx_title type=”2″ align=”center”]Elige un diseño de website que se adapte a tu personalidad de marca[/trx_title][vc_column_text]Tu idea tiene una «marca» y tu marca tiene una «personalidad». Ahora se trata de conseguir que tu website refleje dicha «personalidad de marca».[/vc_column_text][trx_title type=”2″ align=”center”]Usa títulos atractivos en tu website[/trx_title][vc_column_text]Los buenos títulos atraen a los lectores. Publica algunas historias diferentes en tu website con titulares atractivos para comenzar. Podrías, por ejemplo, hacer una pregunta a la que responda la publicación de su blog o la información del producto. Podría usar una lista que prometa hechos sorprendentes (por ejemplo, «Las cinco razones fundamentales para cambiar de dieta»). O podrías poner en juego una afirmación audaz y tal vez incluso contraria a la intuición («Internet, el medio de comunicación del pasado»). Se pueden encontrar buenos ejemplos en BuzzFeed y en la sección frontal de Google News o de Yahoo.com. Dichos ejemplos de website destacan los titulares más llamativos para que los espectadores se queden. ¡Aprende de los grandes![/vc_column_text][trx_title type=”2″ align=”center”]Experimenta con imágenes y video de alta definición[/trx_title][vc_column_text]YouTube es el tercer sitio web con mayor tráfico de la web e Instagram es la plataforma de redes sociales más atractiva. Hay una razón por la que estos servicios funcionan tan bien: nuestros ojos se sienten atraídos por los medios visuales. Usa esto en tu ventaja a la hora de crear tu sitio web. Incrustar vídeo, no obstante, sólo es recomendable cuando tiene sentido hacerlo.[/vc_column_text][trx_title type=”2″ align=”center”]Sé convincente o, al menos, provocativo[/trx_title][vc_column_text]No te arriesgues con tu contenido. Has creado un sitio para decir algo, así que dilo. Y sí, esto se aplica tanto a los sitios de comercio electrónico como a las páginas de opinión o contenidos de tu sitio web. Imagina como, por ejemplo, para el sitio web de una boutique de vinos, una revisión apasionada y bien informada de una marca particular de Merlot puede marcar la diferencia si su objetivo es convencer a los entendidos en vinos de alto patrimonio para que compren en su sitio web. Además, piense en iniciar conversaciones con sus clientes actuales y potenciales. Lo más reconfortados que se sientan al respecto del uso y disfrute de su marca, lo más encantados que estarán con ella — y la mayor lealtad generada hacia tu marca.

[/vc_column_text][trx_title type=”2″ align=”center”]Publica de forma regular y predecible[/trx_title][vc_column_text]Finalmente, quizá lo más importante, desarrolla un calendario con fechas y horas reservadas para desarrollar cada nuevo contenido. No sólo eliminará el estrés que implica tener que decidir si publicarás y cuándo has de hacerlo, sino que también desarrollará una gran costumbre en tus lectores que hará que vuelvan a por más — y que sepan exactamente cuándo han de hacerlo.[/vc_column_text][vc_empty_space][trx_button align=”center” link=”http://www.ibaifernandez.com/el-nacimiento-de-una-marca/” width=”400″]Más sobre marketing digital[/trx_button][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row]

Branding: el nacimiento de una marca

Branding

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Branding: el nacimiento de una marca

Así pues, el proceso de nacimiento de una marca (branding) se desarrolla en tres procesos inclusivos y circulares los unos respecto a los otros:

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1.- Branding: conceptualización del «producto»

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En ella, el cliente expone la idea y los valores que hay detrás de ese producto, las necesidades que trata de cubrir con él, sus objetivos, sus expectativas, los principios corporativos que lo amparan… Toda una serie de detalles que permiten a marketing y a comunicación tener una idea cada vez más exacta de qué es exactamente lo que busca el cliente y qué herramientas son las más convenientes para colaborar en esa búsqueda.

En ese sentido, marketing y comunicación, en su labor circular junto al cliente, comienzan a definir la naturaleza del producto que hay tras la marca: el bien, servicio, idea, persona, lugar, organización o institución que se ofrece en un mercado, en principio para satisfacer una necesidad. Esto viene acompañado de un estudio de la cartera de productos amparados bajo la marca que representa el cliente, el estudio de la diferenciación de esos productos y la creación de una marca general o específica bajo la que comenzar a trabajar el «producto». Por último, se determina cuál será la presentación de dicho producto y los canales a través de los cuales éste será tanto ofrecido como comunicado al público.

De ese modo, cliente, marketing y comunicación trabajan codo con codo en el proceso de branding o construcción de la marca. Y esto se hace mediante la administración estratégica del conjunto total de activos vinculados en forma directa o indirecta al nombre (logotipo) y/o símbolo (imagotipo) que identifican a la marca influyendo en el valor de ésta, tanto para la empresa propietaria de la marca como para sus clientes. O dicho en otras palabras (menos enrevesadas): se procede a la expresión social y a la manifestación física de la marca. Esto es, a la creación de la identidad visual y corporativa de la marca, así como del producto y del cliente que la respaldan.

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2.- Proceso mercadotécnico y proyección de la identidad corporativa: la experiencia emocional

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Así, mientras marketing pone en funcionamiento otra serie de herramientas relacionadas con el precio, el estudio de la competencia, los puntos de venta, los canales y la planificación de distribución, los proveedores (de ser necesarios) y la disposición, presentación y promoción del producto, comunicación comienza a darle una forma física a la marca, una expresión tangible; comienza a reflejar en la marca el valor corporativo del producto y del cliente que están tras ella; y, a su vez, comienza a darle una forma atractiva al esfuerzo de marketing, reforzando a través de técnicas como la publicidad y las relaciones públicas el esfuerzo de marketing respecto a la penetración de cada producto dado en su más apropiado mercado. Todo ello, por supuesto, mientras comienzan la creación de otra serie de canales que resultan imprescindibles para ofrecer la experiencia emocional que, de modo inherente e inalienable respecto a las tendencias del marketing y la comunicación que a día de hoy vivimos, ya es una obligación por parte de las empresas y sus marcas respecto a sus audiencias.

Y es que la característica principal de los canales comunicativos de una empresa o marca radica no sólo en su naturaleza bidireccional, sino en las cualidades particulares del feedback que ésta permite; un feedback que equivaldrá a la recepción de una información directamente manifestada por parte del usuario de la marca. Esto establece una clara diferenciación respecto a otras vías: el usuario ya no nos habla a través de cifras o de grupos demográficos; nos habla de su realidad, de su relación con el producto y también de sus necesidades y de sus carencias, abriendo todo un nuevo abanico al concepto «atención al cliente».

Es cuando la experiencia emocional del branding entra en juego. La democratización de los medios que provoca Internet nos conduce a todos a sentirnos productores y protagonistas de nuestra propia realidad mediada. Una realidad en la que cada marca es todo aquello que representa, todo aquella representación que sabe y puede comunicar; y cómo los usuarios se hacen partícipes de esa representación y la incorporan en sus vidas, fomentando la relación de cada usuario con cada marca y fomentando la lealtad a ellas.

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3.- Comunicación pura

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Así que ya tenemos un cliente y a su producto asociados indisolublemente tras una marca que ha comenzado a proyectar su identidad al mercado en forma de comunicación corporativa (para lo que obviamente ha ayudado tener una expresión del branding en forma de identidad visual y corporativa) mientras se hacían los estudios pertinentes de mercado para determinar la buena marcha comercial del proyecto.

¿Y?

Pues que ahora toca llegar al público. Diseñar unas campañas muy chéveres con fotos muy chéveres y diseños muy chéveres con textos muy chéveres de eslóganes muy chéveres que luego integren vídeos muy chéveres con animaciones más céveres todavía que se metan en las cabezas de un público que pronto será leal al producto de tal modo que comience a hablar de él, a incluirlo en su experiencia general, del que pronto habrá que comenzar a recibir feedback.

Comenzar a establecer nexos con los medios de comunicación social que permitan la difusión rápida y económica de ese branding, de esa identidad corporativa, de esa marca, la penetración de ese «producto» no sólo en los mercados, sino en las sociedades; hacer que ese producto, apoyado en ese plan de marketing, pise fuerte en los unos y en las otras. Mantener el reflejo de la solidez de la marca en una sólida imagen digital. Apelar continuamente a la atención del público, fomentar su lealtad a la marca a través del mantenimiento de la bidireccionalidad de la comunicación con él, hacerle tomar parte en la definición de esa experiencia emocional. Determinar la información y la forma en que ésta llega a ese público. Todas esas son tareas propias de un proceso que, junto al de mercadeo y al de conceptualización del proyecto, son continuos, circulares e inclusivos.

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Comunicación: por qué se paga

Comunicación

[vc_row][vc_column][trx_title type=”2″ align=”center”]Comunicación: por qué se paga[/trx_title][vc_empty_space][vc_column_text]

Qué difícil es entender la necesidad de la comunicación. Cuánto lo es entender realmente por qué se paga cuando se paga. Es sencillo cuando saber qué pagamos cuando compramos un coche o un electrodoméstico. Resulta incluso sencillo entenderlo a la hora de pagar por el diseño de un logotipo o la creación de un vídeo: cosas perceptibles a los sentidos, cuanto menos.

Pero cuando se paga comunicación, se está pagando algo efímero e intangible; y, por supuesto, completamente abstracto.

Algunos lo querrán medir en cifras. Tratarán de equipararlo a los balances mercantilistas del producto o el cliente. Nada más erróneo, pues, en ese sentido, la estadística siempre ha sido falaz. Pertenecemos a una sociedad de números que se mide casi exclusivamente por lo cuantitativo. Así que lo expresaré en números:

» Digamos que un hotel atrae 6 consultas al mes que se convierten en 6 visitas. Hablamos de una eficacia del 100% de contratación por consulta. Tras contratar una campaña de comunicación, las consultas se multiplican hasta 60. Ahora bien, el hotel sigue recibiendo los mismos 6 huéspedes mensuales que antes de contratar la campaña. El cliente bien podría quejarse de que la campaña de comunicación redujo en un 90% su eficacia (ya que de 60 siguieron quedándose 6). O, incluso, que de todos modos no sirve para nada ya que su flujo comercial no varía. Podría, en cambio, pensar en examinar su plan de marketing. Quizá así reconocería saludablemente que la campaña de comunicación extendió su clientela potencial en un 1000%.

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=”2153″ img_size=”full” alignment=”center”][trx_title type=”3″ align=”center”]Comunicación: la metáfora agrónoma[/trx_title][vc_empty_space][vc_column_text]

Si me permiten recurrir a una metáfora agrónoma, un cliente (el sol) quiere plantar su «producto» (una semilla) en un hoyo (nicho de mercado) cuya posición ha debido ser labrada, cavada y abonada por el pertinente análisis mercadotécnico. En ese nutrido suelo la semilla es enterrada y entonces se riega. Y qué mejor que una llovizna continua para mantener el suelo húmedo y excitar la germinación de esa semilla. Esa llovizna continua es la comunicación que, en un esfuerzo conjunto con el suelo mercadotécnico y la luz del esfuerzo de ese sol que es el cliente poniendo todo su duro trabajo tras su «producto», hace germinar esas semillas en raíces que, más tarde, acaban conformando tallo, hojas, flores y, por supuesto, frutos.

Pero la comunicación no entra, ni mucho menos en un tercer estado del proyecto. Muy al contrario, la comunicación habrá de ser tenida en cuenta desde un principio, en conjunto con la asesoría de marketing y la opinión del propio cliente sobre su «producto».

Así, en la conceptualización del «producto», tanto las ideas del propio cliente — que es el que inicialmente mejor ha de conocer su «producto» y lo que éste implica —, como la (toma de) posición de este «producto» en el mercado que le resulte más apropiada (es decir, todo lo que el trabajo de marketing implica), como de qué formas, con qué contenidos y a través de qué canales será comunicada el nuevo «producto» al público, son cuestiones esenciales en el desarrollo del nacimiento de ese mismo «producto» y de la identidad corporativa que lo respalda.

[/vc_column_text][vc_empty_space][trx_title type=”3″ align=”center”]Comunicación: las conclusiones[/trx_title][vc_empty_space][vc_column_text]

Podemos, por tanto, a estas alturas, extraer tres conclusiones principales:

  1. La comunicación es algo abstracto, efímero e intangible cuyos resultados no puede responder a la falacia de la estadística, mucho menos cuando ésta se basa en principios mercantilistas.
  2. El proceso comunicativo debe estar presente desde la misma concepción del «producto».
  3. Esta concepción tiene tres progenitores: el cliente, el marketing y comunicación.

[NOTA: Obsérvese que la palabra producto va entrecomillada porque no se trata siempre, ni mucho menos, de un producto per sé lo que se trata de hacer llegar al público. A veces se trata del propio cliente, de uno de sus servicios o de uno de sus fines sociales; pero creo que así se entiende perfectamente la metáfora.]

Más sobre marketing y comunicación en «El nacimiento de una marca». O déjate engatusar por estas magníficas «citas sobre gatos».

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