Riesgos psicosociales y conductas problemáticas en la adolescencia

1. ¿En qué consiste la «alcohorexia»?
Kershaw (como se citó en Martínez Moreno, López-Espinosa, Navarro Meza, López-Uriarte y Salazar Estrada, 2016) acuñó por primera vez el término «alcohorexia» («drunkorexia» en inglés, aunque es éste un término igualmente aceptado en la comunidad científica hispano-parlante) como «la conducta de jóvenes que restringen el consumo de alimentos con alto aporte calórico para ingerir bebidas alcohólicas en exceso». Esto conlleva, ante todo, el deterioro del organismo por doble vía: la del alcoholismo y la de la desnutrición. Este deterioro entraña complicaciones que pueden ser puntuales y a corto plazo, como el coma alcohólico y la muerte, o complicaciones a largo plazo por el deterioro progresivo y cada vez mayor del organismo.

2. ¿Qué consecuencias tiene un embarazo no deseado en la vida del adolescente?
Las consecuencias que puede traer un embarazo no deseado a la vida de los adolescentes variará de forma sustancial respecto a uno u otro género. Así, en la adolescente pueden llegar a producirse complicaciones al respecto de su salud que pudieren llegar, incluso, a incurrir en defunción. A esas, además, le podremos sumar la merma en sus posibilidades académicas, imposibilitando esto la gestación de un proyecto de vida consistente, habidas dificultades (tanto como adolescente embarazada como madre adolescente, joven y quizás soltera) para encontrar y mantener puestos de trabajo. Por último, el rechazo social e incluso el familiar, llegando al punto de posibles episodios de violencia familiar, son otras de las consecuencias negativas que un embarazo no deseado puede traer sobre la vida de la adolescente.

Por otro lado, en el adolescente, la afectación será principalmente psicosocial, teniendo que afrontar o rehuir su responsabilidad, afrontando las consecuencias psicológicas y sociales derivadas de cada respectiva decisión. En el primer caso — esto es, de afrontar —, su proyecto de vida también se verá francamente dificultado. En el segundo — de rehuir —, el peso psicoemocional de las responsabilidades eludidas más probablemente le persiga el resto de su vida.

En ambos casos hablamos de personas que no han alcanzado madurez en lo relativo a sus emociones, de modo que con máxima probabilidad se sentirán continuamente desbordados por ellas, atacados por la ansiedad y el estrés de las nuevas responsabilidades contraídas, del rechazo sociofamiliar y de las limitaciones económicas resultantes, entre otras consecuencias.

3. ¿Cómo debe ser actitud de los padres o su estilo parental ante su hijo adolescente?
La actitud de los padres debe enfocarse hacia el diálogo y éste ha de enfocarse hacia la educación en valores, que es el mejor medio para asegurarse de la formación y el desarrollo de una sólida inteligencia emocional que permita al adolescente lidiar con los constantes riesgos a los que probablemente empiece a enfrentarse más pronto que tarde.

Por ejemplo, en lo referente al sexo, los padres habrán de proveer del consejo necesario para que el adolescente construya su propio arsenal de herramientas que le permitan lidiar con los estímulos que continuamente recibe del medio sociocultural en el que se desenvuelve, así como con sus propias sensaciones, curiosidades e instintos sexuales, casi al nacer o recién nacidos. Pues no cabe olvidarse de tres factores importantes a la hora de reflexionar sobre esta pregunta en concreto: que la adolescencia es el despertar de la curiosidad sexual, que la conducta sexual de los individuos en todo su ciclo vital queda reglada y estructurada por la sociedad en la que habitan y sus manifestaciones culturales y, por último, que los adolescentes de hoy en día — reconocidos los fenómenos de la globalización y la mercadotecnia masiva, por ejemplo —, viven en un

universo donde el sexo es tanto tabú (y todo lo prohibido genera atracción, más aún en una época de descubrimientos como la adolescencia) como mercancía, a veces, incluso vacua en su simbolismo y significado.

Y así habrán de manejarse también en cuestiones de estupefacientes, tabaco, alcohol y otras sustancias psicotrópicas, por ejemplo, o en cada ámbito, en general, en el que los adolescentes traten de reflejar la actitud transgresiva propia de la crisis de identidad que se encuentran experimentando.

A todo ello, por supuesto, los padres habrán de añadir una actitud proactivamente comprensiva que facilite le inclinación de los niños a compartir con ellos sus inquietudes, así como un alto componente de observación que les permita la detección temprana de riesgos para la conducta y los problemas en ella que pudieren observar en sus vástagos.

4. Posibles medidas de prevención y rehabilitación social de jóvenes delincuentes.
1. Prevención.
Detección y tratamiento prematuros de casos de exclusión social: violencia doméstica, consumo de drogas, abuso sexual…

Continuas campañas contra la violencia doméstica y el abuso sexual.

Continuas campañas de información sobre el uso de drogas y sus riesgos derivados.

Educación ligada a la potenciación de la inteligencia emocional tanto en el ámbito familiar como en el académico. Basada en el diálogo y en la potenciación de la expresión — y de la buena gestión — de las emociones por parte de los jóvenes, creando vínculos de confianza tempranos y también zonas de respeto por la intimidad.

Colaboración dentro de ambos, también, en la generación de proyecto de vida saludables para los adolescentes.

Campañas de formación para padres, especialmente concentrado en los hogares disfuncionales, para habilitar y potenciar la inclusión de una enseñanza de valores saludables que permitan a sus hijos elegir proyectos de vida responsables.

Campañas de concienciación social en la detección y prevención de la delincuencia juvenil, tanto existente como potencial.

2. Rehabilitación.
Psicoterapia de rehabilitación para la generación de modelos alternativos al proyecto de vida de cada adolescente. Psicoterapia que habría de ser impartida por parte de especialistas concretos respecto al marco de edad y las circunstancias que suponen la infancia y la adolescencia, no psicoterapeutas generalistas.

Castigos ejemplares como alternativa a la privación de libertad para delitos menores: trabajos comunitarios relacionados con la naturaleza de cada delito.

Campos de trabajo como forma de privación de libertad para delitos mayores que incluyeran la posibilidad del acceso a la educación deportiva, académica y profesional.

Reinserción social paulatina a través de ejercicios de formación de la ciudadanía en los que el adolescente tuviera un acercamiento progresivo a las funciones y los roles de la vida en sociedad.

Referencias
Online

Martínez Moreno, Alma Gabriela, López-Espinoza, Antonio, Navarro Meza, Monica, López-Uriarte, Patricia y Salazar Estrada, José Guadalupe. (2014). Trastornos de la conducta de beber: una propuesta de investigación. Revista mexicana de trastornos alimentarios, 5(1), 58-69. Recuperado en 27 de octubre de 2016, de
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-15232014000100008&lng=es&tlng=pt.

Periódicos

Kershaw, S. (02 de Marzo de 2008). Starving themselves, cocktail in hand. The New York Times. Recuperado de: http://www.nytimes.com.

Vídeo

Atuq Contenidos. (Productor). (2011). Adolescentes en riesgo. [Youtube]. De
https://www.youtube.com/watch?v=wjeQPIVkm0M.
Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia. (Productor). (2011). Somos adolescentes no delincuentes. [Youtube]. Recuperado de:
https://www.youtube.com/watch?v=PtPEqw-DsFE.
Bibliografía
Artículos científicos
Borgoño, Bustamante, León y Minassian. (2008). Embarazo adolescente. Revista Pediatría Electrónica. Recuperado de:
http://clasev.net/v2/pluginfile.php/37834/mod_resource/content/1/5_EMBARAZO%20ADOLESCENTE.pdf