Nativos digitales en la educación del siglo XXI

1. Resumen de las características que definen a los nativos digitales de la generación Google.
Acuñado por Prensky (citado en Hernández, 2016), el término «nativos digitales» hace referencia a jóvenes para los que «comunicarse, interaccionar y aprender son procesos donde se requiere usar las tecnologías, que no son elementos extraños, sino naturales e indispensables en sus vidas» (Hernández, 2016, p. 1) y que están caracterizados por (a) leer de forma discontinua, global e interconectada; (b) ser capaces de procesar hasta tres pantallas de información diferentes de forma simultánea; (c) poseer habilidades espacio-visuales multidimensionales para el procesamiento de imágenes y representaciones tridimensionales, mapas mentales o figuras interactivas; (d) respuesta rápida a estímulos esperados e inesperados; (e) cotas de atención selectiva sorprendentes.

Fumero y Roca (citado por Hernández, 2016), definen, a su vez, diferentes generaciones de «nativos digitales» . Estas generaciones responden a cuál fuera la tecnología o red social más en boga en cada momento dado: «generación Messenger», «generación iPod», «generación Facebook»…

Así, asistimos hoy a la formación — si no al auge — de la llamada «“Generación Google”, refiriéndose a aquellos sujetos que ya apenas recurren a las fuentes tradicionales de información, prefiriendo localizar y operar con sólo a través de información digital» (Hernández, 2016, p. 1, sic).

Estos «nativos digitales» de la «Generación Google» se caracterizan porque «aprenden a resolver sus necesidades informativas a través del acceso y la búsqueda de información en Internet» (Hernández, 2016, pp 1-2). Asimismo, cumplen toda otra serie de características (Hernández, 2016, p. 3, sic):

· Muestran una preferencia por la información visual más que por sólo el texto.

· Prefieren una variedad de experiencias de aprendizaje, y están acostumbrados a estar entretenido.

· Prefieren las actividades multitarea y son buenos en ello.

· Suelen ser impacientes y tienen tolerancia cero ante la espera; las necesidades de información y de entretenimiento debe cumplirse inmediatamente.

· Aprender haciendo en lugar de escuchando: mientras sus mayores todavía están leyendo el manual, los adolescentes están resolviendo el problema por ensayo y error.

· Prefieren información rápida en forma de trozos cortos de “fácil digestión” en lugar de texto largo o complejo.

· A veces ven Internet como un mecanismo de fácil acceso a la información que necesitan para cumplir con sus trabajos y no comprenden que copiar información sin citar es plagiar o engañar.

También, teniendo en cuenta a otros autores, podemos aglutinar otras características de estos «nativos digitales» de la «Generación Google». Por ejemplo, acorde a Comba y Toledo (citado en Hernández, 2016), esta generación queda marcada por el grado de improvisación a la hora de organizar y realizar tareas, la recombinación de los programas informáticos en su desarrollo y la reutilización de lo anteriormente producido, aprovechando restos propios o ajenos para producir un producto que, más que nuevo, es reciclado.

Acorde a Monereo (citado en Hernández, 2016), «los procedimientos de esta generación están basados en comportamientos pragmáticos, orientados básicamente a resolver conflictos locales y coyunturales de forma rápida […] poner “pedazos” y privilegiar la inmediatez de la respuesta y la provisionalidad del producto, a la sistematización del proceso y a calidad de resultado» (Hernández, 2016, p. 4, sic).

Según Prensky (citado en Hernández, 2016), «lo más importante que han perdido estas mentes virtuales es la capacidad de reflexión […] Su nuevo modo de proceder […] en su dimensión negativa […] entra en conflicto con el pensamiento reflexivo y organizado» (Hernández, 2016, p.4).

Finalmente, las expectativas, las actitudes y las preferencias de los componentes de esta generación se ven afectados, para Fumero y Roca (citados en Hernández, 2016), de un modo que no siempre es positivo, pues la comodidad o la apariencia de habilidad en el manejo de la información no tiene por qué implicar una mayor competencia.

Acorde a la propia Hernández (2016), el continuado contacto con las tecnologías se convierte, para los «nativos digitales», en nada salvo prácticas irreflexivas que no son de mucha ayuda frente a tareas complejas.

2. Ventajas e inconvenientes en la forma de aprender de tus alumnos.
Mis estudiantes son alumnos de entre 6 y 8 años que no forman, por sí mismos, parte de la «Generación Google». Son verdaderos nativos en el uso de las nuevas tecnologías, por supuesto, pero todavía no tienen esa necesidad de búsqueda de información asociada al buscador de Internet ni a la Red como fuente de información en sí misma. Es decir, sí que se les puede mandar a buscar cierta información en Internet y comprende su utilidad, pero no es la primera fuente de información que se les viene a la cabeza cuando una duda les llama a la puerta de su curiosidad. Para eso estamos los adultos, los profesores, los teachers… Con la poca longevidad de Google — y de Internet en sí —, la Red ya cuenta con más información de la que podría almacenar el más anciano de los sabios vivos. Y mucho más allá.

Los niños, en cambio, no tienen esto en cuenta y accederán naturalmente a las fuentes de información que consideran más experimentadas: padres, profesores y, en general, adultos; otorgándoles el beneficio de la credibilidad, precisamente, por la mayor longevidad de éstos sobre la faz de este planeta.

Muchos de esos niños cuentan, eso sí, con padres jóvenes que sí que son ya agentes activos de esta «natividad digital» y que, por supuesto, están familiarizados con el buscador Google y con Internet como fuente prioritaria de información a la hora de resolver dudas… como pueden ser, entre tantas otras cosas, los deberes de sus hijos.

Entre los 6 y los 8 años, Internet supone — en los mejores casos familiares — un vínculo entre padres e hijos a la hora de realizar tareas. Esto se convierte en una interesante herramienta de actuación por parte del docente respecto al fomento de la conexión necesaria entre padres e hijos a la hora de afrontar el desarrollo académico de estos últimos. Y ésta es de las pocas formas que, a esas edades, el vasto conocimiento en soporte digital existente en Internet, puede suponer una cierta ventaja para su aprendizaje (así como para el fortalecimiento colateral de los vínculos familiares).

Los niños saben ya que la información se busca en Internet, pero no saben cómo hacerlo. Para eso están sus padres que, cual mineros, son capaces de utilizar las herramientas de extracción de esa información que para los niños aún están vetadas habido el desconocimiento que tiene por dichas herramientas. Asimismo, la conciencia sobre la cantidad de información habida en Internet no es plena en los más pequeños — y tampoco lo es en sus padres, teniendo en cuenta ciertos extractos socioeconómicos a los que se enfrenta cada práctica docente en particular —, lo que vuelve a indicar que no son todavía partícipes de ninguna generación digital en concreto.

Por otro lado, su vida digital no es lo suficientemente activa para pensar en inconvenientes. A pesar de que la proporción de exposición a la realidad digital del siglo XXI es cada vez más alta en las nuevas generaciones (lo que, por ejemplo, condiciona las clases a través de la necesidad constante de lo multimedia, los inconvenientes surgidos por el uso del Internet a estas edades son demasiado esporádicos como para hacer un análisis significativo de los mismos.

Referencias.
Hernández, M. J. (2016). Los alumnos de la Sociedad de la Información: Nativos Digitales y Generación Google. Salamanca, España. Universidad de Salamanca. Recuperado de: http://epipdal.auge.edu.es/epipdal/pluginfile.php/20653/mod_scorm/content/8/Alumnos_Sociedad_de_la_Informacion_Nativos_digitales.pdf

Hérnandez, M. J. (2016). Enfoques teóricos emergentes en la sociedad de la información. Salamanca, España. Universidad de Salamanca. Recuperado de:
http://epipdal.auge.edu.es/epipdal/pluginfile.php/20659/mod_resource/content/7/DES_USAL_TC_A02_T05_LIT.pdf