Introducción al marketing digital (2 de 2)

Continuemos con esta introducción al marketing digital. Vuelve a la primera parte si te la perdiste.

El MKT digital en el mercadeo de hoy

Así, el marketing online o digital se convierte, a día de hoy, para cualquier negocio — de cualquier tamaño y procedencia — en una de las metodologías estratégicas más fundamentales a las que atender para la consecución del éxito comercial y empresarial.

Y es que el marketing digital ya no tiene a día de hoy en el punto de mira a «los clientes» y a las compras de estos — o lo que es lo mismo, a las ventas de la compañía. Tiene, en todo caso, en la mira a «los consumidores» que ya no son los que compran el servicio o producto, sino los que lo consumen; y consumir ha pasado a ser mucho más que usar.

Consumir ahora también es, por ejemplo, verter nuestra opinión a redes (sociales). Además, en el mundo globalizado en el que vivimos hoy, caracterizado por esa comunicación multilateral en la que ya no son sólo las empresas las que manifiestan sus mensajes a través de canales por los que el receptor no puede proveer ninguna retroalimentación (feedback), sino que son estos receptores los que tienen ahora la posibilidad de mandar mensajes tan multitudinarios como el de las compañías, influyendo así en sus diferentes círculos sociales que, una vez más, mediante Internet, ya no se quedan reducido al mínimo alcance geográfico que se tenía antes, sino que el alcance de estos mensajes puede ser tan global como lo es la comunicación que integra. Así, estos receptores ya no son sólo «clientes» o tan siquiera «consumidores». Pasan a ser «usuarios» ya que usan la marca, la utilizan. La compran o no, ciertamente, pero la experiencia de un usuario para con una marca, su producto o su servicio va mucho más allá: el ruido que puede hacer ahora un usuario tanto lanzando mensajes directamente a las marcas que usa como lanzándolos dentro de sus comunidades — comunidades que en según qué casos pueden llegar a resultar verdaderamente gigantescas — nos trae la necesidad de no tratar a ese usuario como un simple consumidor — y mucho menos como a un cliente —, sino precisamente como un usuario. No alguien que consume la marca — en el sentido de que la agota (o agota la relación que tiene con la marca cuando agota el producto o servicio que le une a ella). No alguien que la compra — sus productos o servicios. Alguien que la usa. Y usando una marca, como la buena herramienta que es, se puede llegar a crecer mucho.

Internet es un universo creado por y para los usuarios. Cada uno de nosotros resultamos en un generador de contenido clave cuando se trata de Internet. Es una base de datos infinita en la que todos los días metemos nuestros comentarios en forma de tweets o fotografías nuestras en forma de publicaciones de Instagram. Así, las estrategias que se desarrollen para Internet tienen que estar 100% enfocadas en dichos usuarios. El consumidor que expresa su experiencia de cualquier modo en el que se nos ocurra es un usuario.  Un usuario contento es un amplificador, un portavoz de la marca; se pueden incluso llegar a convertir en embajadores de marca. El marketing digital detectó esto como una realidad tangible y la ciencia informática hizo el resto: todo nuestro comportamiento en la Red puede ser medido. Y, como tal, el marketing digital centra muchos de estos esfuerzos en el análisis de esos datos (Big Data). Es lo que se conoce en el mundo del marketing digital actual como Marketing Intelligence.

Introducción al marketing digital: otros aspectos a tener en cuenta

Otro importante aspecto a considerar en materia de marketing digital es el de la visibilidad de la identidad digital de una marca, compañía, producto, servicio… Con una página web cada 7 seres humanos y 800.000 páginas más siendo creadas cada día, que te «vean» a ti y no al resto no es nada sencillo. No hace falta citar estadística alguna para reconocer que, hoy en día, todo se googlea

Eso significa que el consumidor de hoy en día — el que queremos que se convierta en usuario — va a recurrir a Internet como principal fuente de información. Investigará sobre lo que quiere, ya sea un producto o un servicio o, precisamente, entender las diferencias entre competidores. Y sí, puede que vaya a directamente a hacer uso de sus marcas favoritas; o puede que goglee lo que quiere — Google con una comunidad de 1.168 millones de usuarios bien lo sabe —; o puede que le pregunte a sus círculos — redes — sociales.

Internet, en definitiva, es la primera y principal fuente de información de un grandísimo porcentaje de consumidores. Estar bien posicionado en la web equivale a tener un local bien visto en el centro comercial más importante del mundo. Y es a través de diferentes herramientas (SEO, SEM, SMO) que el marketing digital busca que los servicios ofrecidos estén a fácil disposición en los motores de búsqueda y de los directorios web. Que sean fácilmente identificables en redes y que mantengan una conversación abierta con su comunidad. 

La ecuación es sencilla: Internet es el medio de comunicación más usado. Internet provee información. En Internet se mide el comportamiento. El comportamiento puede ser asociado al consumo de la información. Este comportamiento puede ser medido, analizado e intervenido. Identificados los usuarios de ciertos productos y servicios, su huella digital es rastreada, su paso digital puede ser identificado y como tal es interceptado con publicidad concreta para los gustos concretos que manifiesta «el comportamiento de su consumo de información».  La presencia de la publicidad en la vida de los usuarios es equivalente al suso que hagan de Internet. Es prácticamente imposible estar sometido a un bombardeo de mensajes comerciales en cualquier página de Internet. 

¿Por qué necesitas el marketing digital?

Y dijo Bill Gates:

«¡Si tu empresa no está en Internet, tu empresa no existe!».

Virtualmente, todo aquel cliente/consumidor/usuario potencial está en Internet. Busca en Google todos los días. Visita alguna red social antes de que se ponga el sol. Seres humanos, en definitiva, perteneciente a absolutamente todos los targets posibles, todos los segmentos y los psicodemográficos.

Estar ausente en el medio de comunicación más grande e importante que ha construido la humanidad hasta la fecha es, no importa cuál sea el motivo, nada salvo una estrategia terrible.

Sobre todo si se quiere dar a conocer una marca, un producto o un servicio. El marketing digital es tu aliado para conseguir una presencia boyante en Internet. La audiencia mundial está al alcance de las yemas de tus dedos. Si crees que puedes, entonces más probablemente estés en los cierto. 

Como hemos comentado, Internet, además, ofrece la oportunidad de recolectar datos que te ayudarán a medir la respuesta de la audiencia. Lo importante de esta posibilidad es que los resultados no serán aproximados, sino concretos. Esto te permitirá evaluar y diagnosticar toda una serie de comportamientos de tu fuente más fiable: el consumidor en sí mismo. Podrás discriminar estrategias poco efectivas e impulsar las más exitosas, dando espacio a crear nuevas en función de cuál sea el análisis de los comportamientos de tu público objetivo.

Estos nuevos canales digitales te ayudarán también a crear una atención más personalizada para esos consumidores, de modo que puedas fidelizarlos — hacer que se enamoren de tu marca y que no quieran ni siquiera probar otra — lo que, a su vez, no sólo mejorará la experiencia que esos usuarios tengan al respecto de tu marca sino también su presencia — la de tu marca — en el medio digital. Estarás posicionando, te estarás publicitando y estarás ofreciendo una gan experiencia de usuario todo en uno.

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