Marketing digital: la introducción

Bienvenidos al siglo XXI. El siglo en el que la realidad se vive a medio camino entre lo verdaderamente real — si es que tal cosa pudiere llegar a existir — y lo virtual, representado a través de la digitalización propia de los tiempos que corren. En este siglo, el marketing digital es un concepto esencial para todo aquel que quiera darle visibilidad a su negocio. Y es que, de los 7.000.000.000 de personas que viven en este planeta, más de la mitad se conecta a Internet al menos una vez al día, concretamente unas 4.000.000.000 de personas y, de ellos, la cuarta parte lo hace para adquirir servicios o productos. También, por otro lado, si atendemos a la estadística, se han gastado más de 800.000 dólares por minuto en Internet a lo largo de este 2018. Eso significa que en sólo una hora se gastan más de 48.000.000 de dólares, lo que al cabo del día supone más de 1.152.000.000 millones de dólares en transacciones ejecutadas a través de Internet.

Marketing digital

Como ya vimos con anterioridad, este siglo ha visto el nacimiento de la Era Digital — la Era del Usuario — en el que el marketing se ha visto en la obligación de evolucionar respecto a los nuevos paradigmas en el comportamiento de los consumidores.

Marketing digital 1.0.1

Se entiende por marketing digital el conjunto de estrategias de mercadeo capitaneadas por el uso masivo de Internet y de dispositivos informáticos móviles (laptops, celulares, tablets…), pero influenciadas continuamente por el desarrollo de aún más nuevas tecnologías que se popularizan cada día en cada rincón del mundo; un mundo que, precisamente a través de dichas tecnologías, ha pasado a estar absolutamente globalizado, el otro factor que ha hecho del marketing digital un sector en auge.

El marketing digital se centra en atraer consumidores, clientes, compradores y, sobre todo, usuarios a través de los diferentes canales y plataformas online en los que un negocio puede tener presencia.

Podríamos decir, por tanto, que el marketing online — otro nombre para lo mismo — es la estrategia más inteligente que usar en la Era Digital para dar a conocer un negocio, un emprendimiento, una idea…

¿Qué había antes del MKT digital?

Pero por muy sencillo que pudiere parecer a simple vista, no hay demasiado fácil cuando se trata de marketing digital. Este tipo de marketing está caracterizado por una circunstancia que ha supuesto un cambio drástico en todos los modelos mercadológicos existentes hasta la fecha: la desaparición de la comunicación unilateral. Si en su momento los publicistas tenían en su mano el poder de dirigirse — y de dirigir — a las audiencias de una forma en la que ésta no tenía ni voz ni voto en relación a la oferta que le hacían los primeros salvo decidiendo si consumirla o no, Internet ha dado un vuelco a ese sistema, otorgando — si no, incluso, devolviendo — ese poder al consumidor.

Internet sacudió el piso del mercadeo al darle a la audiencia la posibilidad de responder. El feedback directo que ahora los consumidores pueden dar a los proveedores de sus productos y servicios favoritos cambió los estándares de la industria creando una audiencia más exigente. Internet se convirtió en una plataforma de comunicación y comercio nueva, distinta a todo lo que había existido con anterioridad… y con muchas y mucho mayores posibilidades.  Las estrategias del marketing tradicional no funcionaban en este nuevo universo, con nuevas reglas; fue cuando surgió el marketing digital, en respuesta a ese vacío en técnicas digitales «de abordaje al consumidor».

Ya no es la publicidad ni los publicistas los que dictan cuáles son los gustos y las preferencias de los consumidores, cuáles son sus deseos y necesidades, sus aspiraciones, sus objetivos… La típica segmentación que antes hacían mercadólogos y publicistas teniendo en cuenta variables psicodemográficas y culturales ha sido reemplazado ahora por el concepto del buyer persona, un concepto sin lugar a dudas mucho más complejo y, sobre todo, determinado. Pero es ésa harina de otro costal.

El otro factor que, por supuesto, ha hecho del marketing digital el fenómenos (casi de masas) que es hoy en día, por supuesto que es el eCommerce. A medida que los números alrededor del comercio electrónico han crecido, a medida que los usuarios se han ido adaptando al brutal cambio que Internet ha impuesto en nuestras vidas, cada vez son más los millones y millones que se mueven en la gran Red de Redes en cada vez más ingente número de transacciones. El eCommerce ha redefinido el comportamiento del usuario radicalmente, sus normas y sus costumbres, las diferentes experiencias de compra de cada uno de los usuarios en función de qué deseos o necesidades éstos esperan ver satisfechos.

Así pues, el marketing tradicional no es un antepasado del marketing digital. Más bien es este último un modelo estratégico del primero. Antes de los 90 no existía Internet como plataforma comercial, por lo que las estrategias de mercadeo se centraban en los medios el momento — los considerados tradicionales: radio, prensa, televisión… —. La televisión reinaba en los hogares y la publicidad era la mayor parte de su fuente de financiamiento. Dentro de este contexto de comunicación unilateral, las estrategias de publicidad buscaban establecer los estándares de vida. Y la audiencia del momento, enamorada sobre todo de «la caja tonta», acataba estas tendencias como normas sociales. Ése era el contexto del marketing tradicional.

Por tanto, sería un error es considerar que el marketing digital representa un absoluto sustituto del marketing tradicional. Nada más contrario a la realidad: el marketing digital no es más que un complemento a las estrategias del marketing tradicional — que de no tener en cuenta los nuevos canales digitales de relación con los usuarios sí que serían completamente obsoletas. Pero los principios, objetivos y formas de estudio en marketing siguen siendo los mismos.

Internet en un minuto